Otro "encarguito familiar".
Esta vez la clienta, una encantadora niña de 8 años que no quiere cualquier recordatorio para su comunión.
A punto de mudarse a otra casa, su mayor ilusión es tener un perrito, un beagle en concreto, en su futuro nuevo jardín.
También se muere por las chuches...así que sus tres premisas fueron: quiero que en mis recordatorios salga un beagle, chuches y que ponga algo para que vean lo contenta que estoy de que todos puedan venir!!!
Y éste fue el resultado final, espero que les guste:
